Nuestra historia
De East Hartford a Watertown
Nuestra ubicación ha cambiado, pero nuestro fundamento permanece: Jesucristo es, y siempre será, el centro.
15 de febrero de 2026
La semilla fue plantada
Nuestro camino comenzó en East Hartford, Connecticut. Lo que inició como una asignación pastoral interina pronto se convirtió en algo mucho mayor: una nueva obra que Dios estaba formando. Con un grupo pequeño pero fiel, comenzamos a reunirnos para orar, estudiar la Biblia, adorar y compartir como familia. No teníamos muchos recursos, pero sí teníamos fe, amor por Dios y el deseo de edificar una iglesia completamente centrada en Jesucristo.
31 de mayo de 2026
Aceptamos el llamado
A medida que pasaron los meses, el Señor nos dio claridad y confirmó que este ministerio debía continuar. Ese día, el Pastor Enrique y Marina Avilés se convirtieron oficialmente en los pastores de la congregación. Juntos aceptamos el llamado de guiar esta iglesia creciente y la visión de ser una comunidad bíblica y compasiva que presenta a Jesucristo como la fuente de salvación, propósito, transformación y esperanza.
Una temporada de preparación
Dios permaneció fiel
El camino no siempre fue fácil. Vivimos momentos de transición, incertidumbre y prueba. Durante una breve temporada nos reunimos en Waterbury mientras orábamos y buscábamos un lugar donde continuar la obra. Cada ciudad llegó a formar parte de nuestra historia: East Hartford fue donde se plantó la semilla, Waterbury fue nuestra temporada de preparación y Watertown se convirtió en el lugar donde Dios abrió una puerta nueva.
Septiembre de 2026 · Watertown
Un nuevo capítulo
El Señor nos condujo a nuestro nuevo hogar en 175 Main Street, Watertown. Para entonces, la congregación había sido reconocida oficialmente como una nueva iglesia y registrada con las oficinas regional e internacional de la Iglesia de Dios. Hoy somos IDD Jesucristo es el Centro—JEEC Church, una congregación bilingüe comprometida con enseñar la Palabra de Dios, formar discípulos, fortalecer a las familias, cuidarnos unos a otros y servir a Watertown y a la comunidad de Greater Waterbury.
Nuestra historia todavía se está escribiendo. Miramos al futuro con fe, confiando en que el mismo Dios que comenzó esta obra continuará guiándola, fortaleciéndola y estableciéndola.